Cansados emocionalmente.

Es verdad que llevamos mucho tiempo en Pandemia y que a muchos adolescentes les ha costado trabajo estar en sus casas, muchos han roto las reglas y se han revelado ante esta difícil situación. Esos son un grupo de adolescentes sin embargo existe otro grupo de adolescentes que son los obedientes, los responsables, los bien portados o los que mas bien le temen a sus padres, con los cuales no pueden dialogar, a los que hay que mentirles.





Estos adolescentes viven muy solos, encerrados, tratando de conectarse con el mundo a través de zoom o de las redes sociales. El problema de estos chavos es que a pesar de que no rompen las reglas y en apariencia se portan muy bien, la verdad es que no pasan momentos muy agradables que digamos, se hacen a si mismos todo lo que les gustaría hacerle a alguien más, incluidos a sus padres, aquí puede surgir la auto mutilación, adolescentes que se cortan porque emocionalmente se sienten muy mal y no encuentran salida a sus emociones.

Cuando hablo de este tema me refiero a adolescentes que no tiene una buena relación con sus padres y que no encuentran salida, hay adultos que les es muy complicado y difícil moverse de lugar, que no quieren hacer cambios en sus vidas, que no aceptan nuevas formas de pensar o de actuar, que están convencidos de la forma que tienen de educar y desde ahí, los hijos se topan con pared, no se sienten escuchados, no pueden cuestionar a sus papas, pareciera que hoy en día un estilo autoritario de educación seria casi inexistente, pero no es así, en muchas familias todavía vemos estas formas de educar.


Cada estilo de educación tiene sus ventajas y desventajas, sin duda como padres educamos desde el lugar en donde nosotros nos sentimos más cómodos, y la mayoría vamos aprendiendo sobre la marcha, aprender a ser padres nos pone en un terreno en donde tendríamos que cuestionarnos muchas cosas, como nuestras creencias, como manejamos nuestros sentimientos, nuestras reacciones, cuales son nuestros miedos, nuestras capacidades o los temas en donde tendríamos que crecer.


El problema es que no todos los padres están dispuestos a hacerlo y son los adolescentes quienes pagan las consecuencias de no tener una verdadera vocación para ser padres. Incluso en estos tiempos me cuestiono si todos los que hemos tenido hijos, ¿Sabíamos en lo que nos metíamos? ¿De verdad era una vocación de vida ser padres?


En diferentes ocasiones me ha tocado ser testigo de fuertes críticas a matrimonios que han decidido no tener hijos, tal vez cuando toman esa decisión lo hacen desde un nivel de conciencia mucho más autentico que la mayoría, para se padre tienes que estar dispuesto a cambiar, a cuestionarte, a aceptar que podemos equivocarnos, a ofrecer disculpas, a crecer y a moverte de lugar.

Hoy imponer nuestra forma de educar, de pensar y de sentir sin mirar al otro no nos esta ayudando en nada.

Entradas destacadas
Entradas recientes
Archivo
Buscar por tags
No hay tags aún.
Síguenos
  • Facebook - Gris Círculo
  • Instagram - Gris Círculo
  • Twitter - Gris Círculo