La ansiedad y los adolescentes.

¿Alguna vez has sentido lo que es un ataque de ansiedad?



La ansiedad en los adolescentes va en aumento, de acuerdo con el Instituto Nacional de la Salud, cerca de 1 de cada 3 adolescentes entre las edades de 13 y 18 puede tener un trastorno de ansiedad. Algunas causas pueden ser:


  • Que por distintas razones tengan mucha presión por alcanzar el éxito

  • Que se sientan en un mundo inseguro, que ha aumentado sobre todo por la situación que hoy vivimos de la pandemia y el estar expuestos a todo tipo de noticieros violentos.

  • Todo lo que las redes sociales implican en cuanto a la necesidad de aprobación y la necesidad de pertenecer.


Muchos padres creen que cualquier tipo de terapia puede ser útil, sin embargo, para tratar la depresión o la ansiedad, hay tratamientos específicos muy eficientes.

Muchas veces los adolescentes pueden sentirse muy desanimados, no querer salir de sus cuartos y empezar a sentir que su vida no tiene sentido.


Cuando un adolescente se siente verdaderamente mal no se trata de solamente decirle: ¡Échale ganas, has algo de provecho, distráete con algo o piensa otra cosa!


Va mucho más allá, en ocasiones no depende solo de echarle ganas, pueden vivir muy ansiosos.

La terapia cognitivo conductual puede ser de gran ayuda, se centra en cambiar lo que el adolescente piensa, en combinación con estrategias de relajación, tales como respiración profunda, relajamiento de músculos y diálogo interno positivo (repetir frases positivas o de reafirmación sobre sí mismo). Terapia de exposición, un tipo de TCC que se enfoca en presentar más oportunidades de enfrentar los objetos o las actividades que provocan temor.


Los estudios han descubierto que una combinación de la terapia cognitivo conductual y de medicamentos por 12 semanas produce una respuesta positiva en 80 % de los adolescentes con trastornos de ansiedad. De hecho, 65 % de esos niños no presentaban o tenían muy pocos síntomas después de 12 semanas de tratamiento. Con la terapia cognitivo conductual solamente, 60 % tenían respuestas positivas, cerca de 35 % de esos adolescentes sin síntomas de ansiedad o muy pocos.  Sin embargo, es importante señalar que los medicamentos pueden ser administrados de forma segura y pueden ser una parte importante del tratamiento del trastorno de ansiedad de un adolescente.


En mi experiencia a muchos padres les da miedo el administrar medicamentos a sus hijos, pero para eso hay que consultar con un especialista, padecer un trastorno de ansiedad generalizado no es una situación fácil con la cual lidear, es por eso que hay que ser muy cuidadosos en no dejar pasar mucho tiempo y atenderlo lo antes posible. Combinar la terapia con otros tratamientos no es algo que yo descarto, cuando llega a ser tan doloroso para muchos adolescentes.


Una vez que han encontrado el equilibrio y están más tranquilos hay muchos métodos de meditación o de cambio de pensamientos que pueden ayudarles, la gran tarea es encontrar el patrón de creencias toxicas que se tienen y poderlas cambiar, sin embargo, para lograr esto se requiere de una gran fuerza de voluntad de mucha perseverancia y determinación, aplicando lo anterior puede llegar a ser solo una etapa temporal y convertirse en un periodo de gran aprendizaje.

Ana María Arizti.

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